Gerardo G. Fuentes, CEO de Tiki Taco, no solo gestiona una cadena de taquerías: lidera un modelo que demuestra cómo la disciplina y la tecnología pueden convertir restricciones de costes en ventajas competitivas. Su enfoque estratégico no se limita a mantener precios bajos; se centra en optimizar cada recurso, maximizar la experiencia del cliente y reforzar la identidad de marca.
La apertura de nuevos locales solo ocurre si se puede garantizar el estándar de calidad, ambiente y servicio, asegurando que la expansión no diluya la identidad de la marca
En un sector donde los márgenes están tensionados y la inflación condiciona decisiones, la apuesta de Fuentes es clara: invertir donde aporta valor, eliminar ineficiencias y reforzar la relación con clientes y proveedores. Esta visión, inspirada en su experiencia en el deporte profesional, convierte cada decisión empresarial en un movimiento pensado para sostener crecimiento y fidelidad a largo plazo.
Disciplina y tecnología como motor de eficiencia
La historia de Tiki Taco demuestra cómo la mentalidad del alto rendimiento puede trasladarse del deporte a la restauración. Fuentes, exjugador de fútbol, ha aplicado la disciplina y el rigor del deporte profesional a la gestión diaria del negocio. Cada proceso está calibrado, cada detalle controlado, con el objetivo de que el cliente viva una experiencia auténtica y consistente en cada visita.
Para mantener tacos a un euro sin comprometer la calidad, el CEO ha estructurado un modelo basado en tres pilares estratégicos: optimización de procesos, aplicación de inteligencia artificial y tecnología, y alianzas sólidas con proveedores. Según Fuentes, “la clave está en saber dónde invertir y dónde recortar; nunca en la materia prima ni en la experiencia del cliente”.
Crecimiento controlado con visión estratégica
El desarrollo de Tiki Taco se planifica con prudencia empresarial. La apertura de nuevos locales solo ocurre si se puede garantizar el estándar de calidad, ambiente y servicio, asegurando que la expansión no diluya la identidad de la marca. Por ahora, la compañía prioriza operaciones propias para mantener control directo, aunque franquicias o alianzas estratégicas podrían formar parte de la hoja de ruta futura bajo criterios rigurosos.
Fidelización basada en marca y datos
El CEO entiende que la lealtad de los clientes se construye en tres dimensiones: calidad, experiencia y cercanía. La digitalización respalda estas decisiones, analizando flujos de clientes, rotación y eficiencia operativa, pero siempre al servicio de la experiencia, sin comprometer el control directo del producto. Tiki Taco ha renunciado al delivery precisamente para mantener la consistencia de la experiencia en el local.
El futuro desde la perspectiva del CEO
La visión de Fuentes se centra en un crecimiento sostenible y estratégico, sin perder la esencia de la marca. La diversificación es posible, pero siempre dentro de la especialidad de la compañía, asegurando que cada decisión refuerce la identidad, la autenticidad y el valor para el cliente. “Nuestra obsesión sigue siendo ofrecer el mejor taco posible y que el cliente se sienta en casa”, concluye.
Fuente: El Mundo Financiero