En un escenario en el que las tecnologías avanzan y evolucionan con una rapidez inusitada, las organizaciones saben que deben mejorar las competencias de su personal de TI; ofrecer una formación deficiente pueden derivar en que el equipo también disponga de habilidades deficientes y en una desventaja competitiva para la entidad.
Formar a los equipos de TI en los últimos avances tecnológicos, empresariales y de seguridad es estratégico para obtener el máximo rendimiento y productividad. No obstante, en ocasiones los responsables de TI comenten errores al establecer y supervisar los programas de formación, sobre todo cuando la formación se considera poco más que una tarea obligatoria.
La diversidad se extiende a la singularidad en la forma de pensar y procesar la información, y estas diferencias conforman la forma en que aprendemos e interactuamos
Estos son siete errores de formación comunes que debe evitar una compañía a la hora de actualizar los conocimientos de sus equipos de TI.
1. Objetivos equivocados
Algunos responsables de TI cometen el error de confiar en una estructura de formación que prioriza la promoción profesional sobre el desarrollo de habilidades. “Esto crea una cultura de ‘escalar posiciones’ en lugar de centrarse en la formación, el aprendizaje y la mejora continuos”, afirma Nicolás Ávila, CTO para Norteamérica de la empresa de desarrollo de software Globant.
Para mantener a los equipos comprometidos y en línea con los objetivos, Ávila sugiere individualizar el desarrollo de habilidades y crear periódicamente actividades centradas en ellas.
2. No priorizar las soft skills
Centrarse únicamente en las habilidades técnicas e ignorar otras capacidades profesionales esenciales, como la gestión empresarial, de la comunicación y el liderazgo, es un grave error, afirma Sharon Mandell, CIO de Juniper Networks.
Si los miembros de un equipo no son capaces de comunicarse e influir tanto en sus colegas como en las partes interesadas, es poco probable que puedan producir soluciones que funcionen para todos, afirma Mandell. “
3. No abordar el cambio
Comprométase con el aprendizaje continuo, el desarrollo y la alineación con el negocio para mantenerse a la vanguardia y cumplir objetivos empresariales más amplios, aconseja Dalan Winbush, CIO de la firma de plataformas de desarrollo de aplicaciones de código Quickbase.
Dado que la tecnología cambia constantemente, el personal de TI debe estar al día de las nuevas innovaciones para seguir desempeñando su trabajo con eficacia. Dar prioridad a la alineación con el negocio a expensas del aprendizaje y el crecimiento continuos puede provocar falta de innovación, estancamiento e incapacidad para alcanzar los objetivos de la organización, advierte.
4. No considerar la diversidad
No reconocer a los miembros del equipo de TI como individuos únicos conduce a resultados de capacitación desiguales en el mejor de los casos. “La diversidad se extiende a la singularidad en la forma de pensar y procesar la información, y estas diferencias conforman la forma en que aprendemos e interactuamos”, afirma Ashwin Sadasiva Kumar, vicepresidente senior, responsable de aprendizaje y campus de la consultora de TI Virtusa.
Los responsables de TI deben diseñar módulos de formación que se adapten a todos los estilos de aprendizaje. “Algunas personas son pensadoras visuales, mientras que otras son más analíticas o creativas”, afirma Kumar. Las perspectivas importan, señala. “Por lo tanto, la diversidad de formación es importante, ya que permite a los miembros del equipo abordar los problemas y desafíos desde diferentes ángulos, lo que puede conducir a soluciones más innovadoras y a una mejor toma de decisiones”.
5. Irrelevancia de la formación
En ocasiones, los responsables de TI tienden a creer que la mayoría de los empleados comprenden la importancia de la formación y su relación con el trabajo, afirma Orla Daly, CIO de la empresa de tecnología educativa Skillsoft. Sin embargo, esto no suele ser cierto.
Cuando los miembros del equipo carecen de contexto sobre el valor de la formación, es probable que la descarten como una tarea innecesaria.
Hacer que mejorar las capacidades del empleado sea algo relevante requiere que los líderes de TI reconozcan y derriben las barreras de formación, como las sesiones del curso que entran en conflicto con los complejos horarios de trabajo de los miembros del equipo o que se entrometen en su tiempo personal. “También significa conectar la formación con el desarrollo profesional y el crecimiento de la carrera”, afirma Daly.
6. Cortar por lo sano
Por otra parte, la formación de los equipos nunca debe considerarse una ocurrencia de última hora, por lo que a los programas de formación se les deben asignar los recursos adecuados en términos de dinero, tiempo y formadores, afirma Randall Trzeciak, director del programa Masters of Science Information Security Policy and Management de la Universidad Carnegie Mellon. “No permita que las limitaciones de recursos impidan la formación de todos los miembros pertinentes del personal informático, incluido el personal de apoyo secundario”, aconseja.
7. Considerar la formación como un aspecto transparente
Por último, es importante destacar que tal vez el mejor y más eficaz enfoque de formación sea educar a los miembros del equipo sin que se den cuenta, afirma Ryan, de BARR Advisory. Además de impartir formación formal convencional, cada vez más organizaciones hacen de la formación una parte integral de la vida laboral diaria de cada miembro del equipo.
Ryan pone como ejemplo la formación en seguridad. “Esto significa enviar recordatorios periódicos a los empleados, realizar ejercicios regulares de concienciación e información sobre phishing e incentivar a los empleados a mejorar mediante la gamificación de la experiencia de aprendizaje”.
Fuente: ciospain.es