Los directores de tecnología (CIO) son conscientes de que los consejos de administración suelen relegar la inversión en proyectos preventivos, como la recuperación ante desastres, hasta que se enfrentan a una crisis. Sin embargo, esta falta de prioridad se extiende a otros proyectos importantes, como la preparación para ataques cibernéticos y la gestión de datos, a pesar de que estos problemas subyacentes pueden empeorar si no se les presta atención.
En el contexto actual, caracterizado por un análisis minucioso de los márgenes y el retorno de la inversión, los CIO se enfrentan a desafíos para obtener financiamiento para proyectos preventivos que no generan beneficios tangibles e inmediatos. A pesar de ello, contar con planes actualizados de recuperación ante desastres y una sólida infraestructura de tecnología de la información son cruciales y deben recibir apoyo financiero. En concreto, para obtener respaldo para estos proyectos, se pueden aplicar tres estrategias:
Utilizar el miedo como motivador:
Incorporar proyectos preventivos, como la recuperación ante desastres, en las estrategias de gestión de riesgos corporativos, destacando los posibles costos y consecuencias de no estar preparados para eventos catastróficos.
Integrar las necesidades de infraestructura de TI con las estrategias corporativas:
Participar en las primeras etapas de los planes corporativos, como la descentralización de operaciones, para incluir los costos de mejoras informáticas adicionales en las estimaciones de retorno de la inversión.
Adoptar métricas para resaltar la importancia de la formación:
Destacar los riesgos de no invertir en la formación del personal de TI y los usuarios finales, como la alta rotación de empleados y los costos asociados con la contratación externa.
Estas tres estrategias pueden ayudar a los CIO a obtener el apoyo necesario para proyectos preventivos y asegurar la viabilidad y seguridad de las operaciones empresariales a largo plazo.
Fuente: ciospain.es