Tanto las empresas como los hogares continuarán percibiendo en 2023 los efectos de la inflación, la crisis energética y el endurecimiento de la política monetaria. En concreto, los directivos que han participado en la encuesta ‘Perspectivas España 2023’, elaborada por KPMG en colaboración con la CEOE en su XIX edición, coinciden en una ralentización de la economía a lo largo de 2023. Asimismo, el 85% de los decisores considera que la situación económica nacional es regular, mala o muy mala. En este contexto, los directivos españoles se muestran comedidos, tanto en sus valoraciones sobre el escenario económico actual como en sus previsiones sobre la evolución de la economía durante los próximos 12 meses. Así lo pone de manifiesto el informe, cuyos resultados en estos aspectos no indican cambios significativos con respecto a 2022. El 57% de los empresarios que han participado en el sondeo califica la situación de regular (53% en 2022), mientras que un 28% considera que es mala o muy mala, lo que supone un punto porcentual menos que en la edición anterior. Y las previsiones no mejoran.

Expectativas de la economía nacional

Si bien la gran mayoría de directivos no valora positivamente la economía nacional actual, las expectativas no son mejores. En lo que respecta a las previsiones para los próximos 12 meses, al igual que el sondeo del año pasado, la opinión mayoritaria entre los directivos es que la economía empeorará, mientras que un 20% deposita sus esperanzas en que la economía durante este año progrese. En ambos porcentajes, la variación es de un punto con respecto a la pasada edición, cuando registraron el 45% y el 21%, respectivamente. Cabe destacar que los ejecutivos puntúan mejor la economía de sus regiones que la nacional. El porcentaje de aquellos que creen que la situación actual de la economía de su comunidad autónoma es buena es del 37%, es decir, 22 puntos porcentuales más que los directivos que evalúan positivamente el panorama de la economía nacional actualmente (15%). Además, el grupo que estima que la economía de su comunidad evolucionará a peor en el próximo año es 16 puntos inferior al que anticipa una mala situación de la economía española en ese periodo de tiempo, 28% frente al 44% concretamente.

Situación de las compañías españolas

Por otra parte, frente a esta perspectiva negativa de la economía macro de España, gran parte de los ejecutivos considera que la situación de su empresa irá mejor en contraste con la economía. En concreto, un 73%, expresan que la situación actual de su empresa es buena o excelente, optimismo debido a sus previsiones sobre facturación, inversión y empleo, aunque son más prudentes que en la edición anterior del estudio. En esta línea, un 70% de los ejecutivos espera que la facturación de su compañía aumente en 2023, cifra siete puntos inferior al año pasado. Y además del incremento de facturación, el 38% de los directivos espera ampliar el número de empleados en su compañía. La mitad mantendrá su plantilla al mismo nivel.
El 69% de los ejecutivos afirma que la inflación ha tenido un impacto alto o muy alto en el margen de beneficios de sus entidades
Aunque las expectativas hacia su propia empresa son positivas, la inflación afecta a todos y el impacto ha sido consecuente con ello. El 69% de los ejecutivos afirma que la inflación ha tenido un impacto alto o muy alto en el margen de beneficios de sus entidades y un 53% ha incorporado medidas para amortiguar los efectos de la subida de precios en sus estrategias de cara a un año ante la profunda incertidumbre. Incertidumbre a la que muchos encuestados echan la culpa. En cuanto a las causas, casi la mitad de los empresarios creen que una de las principales causas de que sus planes de mejora puedan irse a pique es la incertidumbre política, además de ser un importante peligro para la economía nacional, más en pleno año de elecciones.

Fuente: elconfidencial.com

14 de marzo 2023