El contexto actual marcado por el cambio y la incertidumbre ha generado un entorno laboral volátil que tiene un impacto directo en la salud de los empleados, especialmente en los mayores de 45 años debido a los miedos al despido y las inseguridades frente a los cambios generacionales.
Asimismo, el gran reto demográfico en el que la esperanza de vida y el envejecimiento de la población están modificando el mercado laboral, plantea un panorama que busca dar respuesta a la retención de aquellos empleados mayores de 45 años en las empresas.
A ello hay que sumar que los trabajadores cada vez buscan más la mejor opción a nivel personal, priorizando estabilidad y bienestar frente a la fidelidad hacia las empresas. Esto, por consiguiente, tiene un efecto negativo en términos de absentismo, productividad y rendimiento, así como en el bienestar de los trabajadores.
Ante este contexto, Cigna Healthcare, como expertos en salud y bienestar, detallan cuatro estrategias para mantener un liderazgo efectivo dentro de los equipos, con el fin de reducir la fatiga y aumentar el rendimiento, poniendo el foco en el cuidado de aquellos empleados mayores de 45 años:
Formación continua para una sociedad cada vez más digital
La formación continua, especialmente en temas digitales, es un punto fundamental para que los empleados puedan desarrollar su empleo de la mejor forma posible, sin efectos negativos en su salud. Los líderes deben ser empáticos y comprensivos con las preocupaciones de sus empleados, y ofrecer apoyo y recursos para ayudarles a sobrellevar el cambio.
En esta línea, los programas formativos online o presencial permiten a los empleados adquirir competencias digitales y adaptarse a los nuevos avances tecnológicos. Este último punto es especialmente importante ya que la edad es la mayor brecha en competencia digital en España, así como muestra la Organización Nacional de Tecnologías y Sociedad (ONTSI). El efecto que tiene esta medida en los empleados es doble: por un lado, mejora la percepción que tienen de la empresa y, por otro, ayuda a combatir la frustración y desmotivación laboral.
Poner el foco en la comunicación intergeneracional
En segundo lugar, mantener a los trabajadores informados sobre los cambios que se avecinan y cómo pueden afectar a su trabajo es clave para reducir la ansiedad y la incertidumbre. Además, fomentar una buena comunicación intergeneracional entre los empleados ayuda a establecer mejores relaciones, crear un ambiente amigable y mejorar la motivación y el bienestar en general.
Visión a largo plazo
Mantener el foco en los objetivos de la empresa y tener visión a largo plazo son aspectos estratégicos para los líderes. Para ello, es importante que establezcan, de manera individual, un plan de desarrollo y promoción de la carrera profesional. A través de revisiones y evaluaciones del desempeño los líderes podrán valorar el cumplimiento de los objetivos y recompensar o reforzar los puntos necesarios. Además, en este punto es fundamental que los líderes lleven a cabo una gestión de talento de forma que todos los empleados estén en el puesto adecuado en base a sus capacidades, favoreciendo la motivación y productividad y ayudando a combatir las incertidumbres e inseguridades de los empleados, mostrándoles apoyo y acompañamiento.
El beneficio de la flexibilidad sobre la salud mental
En torno al 67% de los trabajadores españoles considera que un horario y lugar de trabajo flexibles favorece que un empleado quiera trabajar antes en una empresa que en otra, según el estudio anual ‘Cigna Well-Being 360’. En este sentido, los líderes deben ser flexibles y adaptarse a las necesidades de sus trabajadores, ofreciendo opciones de trabajo remoto o ajustando horarios si es necesario. Esto tiene un efecto positivo en la salud mental de los empleados quienes pueden gestionar mejor su tiempo y, por consiguiente, sentirse más a gusto con su trabajo.
Fuente: altodorectivo.com