Navarra y La Rioja han unido fuerzas para consolidar un ecosistema de innovación en la ribera del Ebro, con el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria (CNTA) como pilar clave. Esta iniciativa refuerza la competitividad del sector agroalimentario en España, y posiciona al país en la vanguardia de la investigación en alimentación, seguridad y sostenibilidad.

Con 500 empresas asociadas y una infraestructura que supera los 6.000 metros cuadrados, el CNTA se ha convertido en un referente tecnológico en Europa.

Un ecosistema de innovación con impacto empresarial

El modelo de innovación impulsado en la ribera del Ebro responde a una necesidad estratégica del sector agroalimentario: adaptarse a los cambios en el consumo, mejorar la sostenibilidad y desarrollar nuevos modelos de negocio. La fusión entre el CNTA y el centro riojano Fudin ha permitido consolidar un espacio de investigación especializado en fermentación, proteínas alternativas y conservación de alimentos, alineándose con las demandas de la industria y los retos globales en seguridad alimentaria.

El impacto de esta iniciativa no se mide solo en infraestructuras, sino en resultados tangibles. En 2023, el CNTA ejecutó 149 proyectos de I+D y realizó 348.000 análisis para empresas del sector, además de ofrecer soporte a más de 850 compañías. Grandes marcas como Campofrío, El Pozo, Pascual o Ebro Foods ya forman parte de esta red, beneficiándose de un entorno que facilita la innovación y acelera el desarrollo de soluciones tecnológicas.

Liderazgo y cooperación para transformar el sector

Uno de los aspectos más destacados de este proyecto es la colaboración entre administraciones y empresas. Navarra y La Rioja, con gobiernos de distinto signo político, han demostrado que la cooperación es clave para impulsar el crecimiento empresarial. Este modelo de gestión mixta, en el que se combinan recursos públicos y privados, permite generar sinergias y fortalecer la competitividad de la industria alimentaria española.

La estrategia de crecimiento del CNTA se alinea con tendencias europeas de consolidación de centros tecnológicos. Experiencias como Tecnalia en el País Vasco o Eurecat en Cataluña han demostrado que la integración de capacidades científicas y empresariales facilita el acceso a financiación y refuerza la competitividad en mercados globales.

El futuro de este ecosistema innovador pasa por nuevas integraciones y alianzas estratégicas, con el objetivo de posicionarse entre los principales centros de referencia en Europa. Con un enfoque en la digitalización, la sostenibilidad y la seguridad alimentaria, el Silicon Valley agroalimentario español es ya una realidad en la ribera del Ebro.


Fuente: El Economista





18 de marzo 2025