La agilidad en la toma de decisiones y el manejo de riesgos se posiciona como un aspecto imprescindible en un entorno cambiante y competitivo.
Juan José Romero Crusat, experto en desarrollo de modelos de negocio y profesor en la escuela de negocios especializada en riesgos y dirección, destaca: ”no es lo mismo gestionar personas en un contexto económico boyante en donde los números de alcanzan con relativa facilidad, que hacerlo en un entorno de crisis en donde cunde el pesimismo y el miedo, y el mercado no responde como les gustaría a las empresas. Las habilidades de gestión son diferentes en ambos escenarios”.
Las motivaciones profesionales para los integrantes de la Generación Z son diferentes a los de generaciones precedentes. Lejos de la monotonía, buscan trabajar en proyectos y oportunidades en donde aplicar el talento, que sean retadoras y les aporten desarrollo profesional.
En este contexto, destaca seis habilidades directivas clave que las empresas exigirán en 2024:
1.Visión de futuro
Detectar oportunidades y amenazas antes de que surjan es una habilidad que debe tener un buen directivo. Si no la tiene, su negocio se quedará atrás y podrá ser superado por un competidor más astuto.
2. Flexibilidad
La planificación es importante para prever las circunstancias, pero hay que ser flexible y adaptarse según cómo cambian las cosas. La meta debe estar siempre presente, pero hay que ajustar el camino según las métricas que se obtienen.
3. Liderazgo contingencial
Las personas talentosas nos ofrecen ideas que pueden transformarse en propuestas de valor único. Hay que saber gestionar personas con orientación a la innovación, que no es lo mismo que hacerlo con orientación a la productividad. Para que haya innovación hay que dar poder a las personas y asignar responsabilidades, algo que rompe con lo que se hacía antes.
4. Comunicación
La comunicación siempre ha ocupado un espacio clave en la labor directiva, pero en entornos dinámicos donde atraer la atención es complicado se convierte en un aspecto estratégico. Hay que aprender a condensar los mensajes, expresando valor con precisión y concisión. Para ello es estratégico desarrollar habilidades como la interpretación de los datos o la inteligencia emocional.
5. Revisar el modelo de relaciones humanas en entornos tecnológicos
La gestión a distancia, la colaboración mediante diversas plataformas y la toma de decisiones apoyada en análisis de datos son esenciales. Igualmente, el conocimiento de la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y la analítica de alto nivel se transforman en un recurso imprescindible para la toma de decisiones estratégicas.
6. El reto de conectar con la Generación Z
Las motivaciones profesionales para los integrantes de la Generación Z son diferentes a los de generaciones precedentes. Lejos de la monotonía, buscan trabajar en proyectos y oportunidades en donde aplicar el talento, que sean retadoras y les aporten desarrollo profesional.
En este sentido, Juan José Romero Crusat explica que el modo de gestionarlas debe ser diferente y contemplar sus singularidades: ”Los líderes tienen como reto integrar a este colectivo en una organización y, para poder hacerlo con éxito, se precisa, entre otras, tener mucha empatía para entender las motivaciones del colectivo, ser un líder ejemplar e inspirador, saber empoderar a las personas y reconocer sus logros, y, sobre todo, tener capacidad para delegar responsabilidades. Las personas de la Generación Z aman la autonomía y hay que otorgársela. No todo el mundo saber hacerlo”.
Fuente: altodirectivo.com