Con el inicio de un nuevo ciclo, las empresas están redefiniendo sus prioridades. Optimizar recursos y mejorar la eficiencia operativa se han consolidado como los objetivos más urgentes para la mayoría de las organizaciones. De hecho, el 76% de las empresas reconoce que su principal meta es reducir costes y hacer más con menos, reflejando una tendencia creciente hacia la optimización de procesos.

Sectores como energía, servicios empresariales y real estate, la apuesta está clara: la digitalización. La transformación de procesos y la capacidad de adaptarse rápidamente a un mercado cambiante

La Eficiencia: el motor de la estrategia empresarial

Este enfoque hacia la eficiencia no es una sorpresa, dado que se ha convertido en un pilar esencial para mantener márgenes competitivos. En comparación con años anteriores, la prioridad por fortalecer la liquidez y el flujo de caja ha descendido ligeramente, situándose en un segundo plano (74%). Las empresas se dan cuenta de que mejorar la eficiencia en todas las áreas es un camino más directo hacia la sostenibilidad financiera.

Otras prioridades

Si bien la eficiencia está a la cabeza, no se puede pasar por alto la relevancia de otros objetivos:

  • Mitigación de riesgos crediticios y prevención de impagos (71%).
  • Impulsar la transformación digital de procesos y modelos de negocio (70%).
  • Revisión de contratos con proveedores y asegurarse de que las facturas se paguen puntualmente (58%).

Prioridades sectoriales: Diferencias clave

Dependiendo del sector, las prioridades pueden variar significativamente. En sectores como telecomunicaciones, banca y comercio minorista, la optimización de costes es crucial debido a los márgenes de beneficio ajustados. Estos sectores entienden que, para sobrevivir en un entorno competitivo, se necesita una eficiente gestión de recursos.

Por otro lado, sectores como tecnología, farmacia y transporte se centran más en fortalecer su liquidez debido a los elevados costos iniciales de sus operaciones. La necesidad de tener una base financiera sólida se hace más evidente en estos sectores de alta inversión.

En sectores como energía, servicios empresariales y real estate, la apuesta está clara: la digitalización. La transformación de procesos y la capacidad de adaptarse rápidamente a un mercado cambiante son esenciales para seguir siendo competitivos.

Soluciones para reducir los riesgos financieros

Las empresas no solo están centradas en los ingresos, sino también en proteger sus activos. Para combatir el riesgo de impagos y mejorar la gestión de cobros, se están implementando diversas estrategias:

  1. Intervenciones tempranas (64%) ante los primeros signos de retrasos en los pagos, para evitar que los pequeños impagos se conviertan en un problema mayor.
  2. La digitalización sigue siendo una de las herramientas más poderosas, con un 33% de las empresas invirtiendo en tecnología de gestión de cobros y análisis predictivo.
  3. Establecer alianzas estratégicas (29%) y colaborar con empresas especializadas en cobros (22%) se está convirtiendo en una práctica común para reducir riesgos y asegurar flujos de efectivo constantes.

El enfoque de las empresas en optimizar costes, mejorar la eficiencia operativa y gestionar riesgos financieros está marcando el rumbo para este año. La habilidad para adaptarse rápidamente a los cambios y tomar decisiones estratégicas con agilidad será clave para mantener la competitividad en un mercado cada vez más dinámico.


Fuente: Emprendedores





22 de enero 2025