La inteligencia artificial ha dejado de ser una tendencia emergente para convertirse en un pilar estratégico de las compañías. Sin embargo, los máximos responsables empresariales no perciben que su equipo directivo esté preparado para liderar esta transición. Así lo refleja un estudio de Gartner que evidencia una brecha preocupante en la confianza de los CEO hacia los perfiles tecnológicos de sus organizaciones.
Una brecha que amenaza la competitividad
Según los datos, solo el 44% de los CIO son considerados expertos en IA por sus CEO. Este dato resulta especialmente relevante en un momento en el que el 77% de los directores generales reconoce que la inteligencia artificial está marcando el inicio de una nueva etapa empresarial.
La situación no mejora entre otros perfiles críticos. Los CISO solo obtienen un 46% de confianza en su conocimiento de IA y los CDO, un 40%. Esta percepción limita la capacidad de las empresas para acelerar proyectos estratégicos en un contexto de cambio radical. La inteligencia artificial no se percibe ya como una evolución del negocio digital, sino como una transformación estructural que redefine el funcionamiento empresarial y social.
El reto no está solo en contratar
Uno de los obstáculos señalados por los CEO es la dificultad para captar talento cualificado en inteligencia artificial. Sin embargo, la cuestión va más allá de incorporar nuevos perfiles. Como explica Gartner, el verdadero desafío reside en actualizar y capacitar al equipo actual, dotando a los ejecutivos de competencias prácticas para integrar la IA en la toma de decisiones y la gestión diaria.
Este cambio de paradigma exige revisar no solo las capacidades individuales, sino también los modelos de negocio. El 66% de los CEO considera que su actual estructura operativa no está preparada para la inteligencia artificial, lo que obliga a replantear procesos, cultura organizativa y prioridades estratégicas.
En este escenario, el liderazgo empresarial debe evolucionar hacia una visión más tecnológica, pragmática y flexible, donde el conocimiento en IA no se limite a áreas especializadas, sino que se extienda a todos los niveles de la dirección para garantizar la competitividad futura.
Fuente: CIO