Con la economía española mostrando señales de crecimiento sólido pero rodeada de incertidumbres, los directivos de empresas en España afrontan 2025 con una mezcla de optimismo prudente y cautela.

La previsión de un aumento del PIB del 3% en 2024 y del 2,1% en 2025 indica una economía que ha encontrado estabilidad tras la pandemia. Sin embargo, las transformaciones tecnológicas, la digitalización acelerada y las tensiones geopolíticas están redefiniendo las reglas del juego para muchas industrias. En este entorno dinámico, la capacidad para adaptarse y anticipar cambios se ha convertido en una prioridad estratégica para los líderes empresariales.

Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu, destaca la importancia de captar perfiles jóvenes capaces de liderar el relevo generacional en un entorno tecnológico

La inteligencia artificial y la transformación digital son aspectos ineludibles en la agenda de los CEOs. No obstante, la incertidumbre sobre la economía global, marcada por la inestabilidad política y el cambiante contexto internacional, plantea nuevos desafíos. Juan Carlos Escotet, presidente de Abanca, subrayó que los riesgos geopolíticos encabezan las preocupaciones actuales de los ejecutivos, que buscan mantener la competitividad en un escenario donde la inversión se desacelera en Europa. Los directivos coinciden en que la clave está en ser capaces de convertir estas incertidumbres en oportunidades de crecimiento sostenible y de calidad.

Transformación digital y competencia por el talento

La digitalización es uno de los principales motores de cambio, pero también uno de los mayores retos para los directivos. La inteligencia artificial ha pasado de ser una tecnología emergente a convertirse en una herramienta esencial para la competitividad. Según Meinrad Spenger, CEO de Másorange, su impacto será más profundo que el de internet, y las empresas que no adopten la IA estarán en peligro de desaparecer. En España, el uso de inteligencia artificial en las empresas ha crecido rápidamente, pasando del 30% al 70% en los últimos dos años. Sin embargo, este ritmo de adopción plantea importantes desafíos. El 44% de los empleados afirma que necesita desarrollar nuevas competencias para enfrentar la digitalización, y un 40% teme perder su puesto de trabajo por la automatización.

Las empresas están respondiendo a estas preocupaciones invirtiendo en formación y desarrollo de talento. Ángeles Delgado, presidenta de Fujitsu, destaca la importancia de captar perfiles jóvenes capaces de liderar el relevo generacional en un entorno tecnológico. En este contexto, las compañías tecnológicas están ampliando sus plantillas para adaptarse al ciclo positivo que vive el sector, centrado en la modernización de infraestructuras y la implementación de inteligencia artificial. La competencia por el talento es intensa, y las empresas que sean capaces de atraer, formar y retener a los mejores profesionales serán las que mantendrán su ventaja competitiva.

Inversión y Productividad: Claves para el crecimiento sostenible

La economía española ha mostrado un crecimiento notable en términos de empleo, pero la productividad sigue siendo una asignatura pendiente. Alejandro Beltrán, socio sénior de McKinsey, subraya que el 80% del crecimiento actual proviene del aumento de horas trabajadas, mientras que solo el 20% se debe a mejoras en la productividad, un indicador clave para la competitividad a largo plazo. Alberto Terol, presidente de Ontime, coincide en que, para cambiar esta situación, es esencial eliminar barreras que dificultan la inversión privada. España acumula un déficit de inversiones productivas de 300.000 millones de euros en comparación con la media europea de los últimos cinco años, lo que limita su capacidad para consolidarse como líder económico.

En este sentido, los directivos señalan la necesidad de que el sector público fomente un entorno más favorable para la inversión. La colaboración público-privada se perfila como una vía fundamental para desbloquear el potencial de la economía española, especialmente en un momento en el que las grandes economías europeas están cediendo terreno. Elena Pisonero, ex presidenta de Hispasat, enfatiza la oportunidad que España tiene de posicionarse como una potencia en Europa, pero para ello es crucial que la inversión privada se vea incentivada y no frenada por la regulación.

En sectores como el transporte, las dificultades para encontrar mano de obra cualificada son notables. Jorge Cosmen, presidente de Alsa, menciona que la escasez de conductores afecta a toda Europa, lo que les ha llevado a implementar programas específicos para atraer talento femenino, diversificando así su plantilla. El desafío del talento no se limita a la tecnología, sino que afecta a toda la estructura empresarial, lo que exige a los líderes una estrategia clara en la gestión de personas.la estrategia.


Fuente: El País





26 de noviembre 2024