El impacto de la pandemia en la gestión empresarial ha sido profundo y revelador. Cinco años después, directivos del sector moda en España analizan los cambios que han marcado la evolución del management en un entorno de incertidumbre y transformación.

Adaptación, resiliencia y visión estratégica se han consolidado como pilares esenciales para afrontar desafíos inesperados y mantener la competitividad.

La pandemia como catalizador del cambio

El Covid-19 puso a prueba la solidez estructural de las empresas. Las flaquezas del sector quedaron al descubierto, evidenciando la necesidad de una mayor flexibilidad en la cadena de suministro, una gestión financiera más robusta y una estrategia digital consolidada.

Antonio Puente, consejero delegado de Adolfo Domínguez, destaca que la crisis dejó en evidencia la rigidez de muchos modelos de negocio. “Cuando baja la marea, todo queda a la vista”, señala, subrayando cómo la flexibilidad fue un factor clave para aquellas compañías que lograron adaptarse rápidamente.

Para Jaume Miquel, CEO de Tendam, el mayor reto fue gestionar el impacto en la cadena de suministro y la distribución. Las empresas con capacidad de respuesta ágil y una estructura financiera sólida fueron las que mejor soportaron el golpe. La crisis también aceleró la digitalización, impulsando la omnicanalidad como un eje central de la estrategia comercial.

Desde Desigual, Alberto Ojinaga resalta la rapidez con la que el sector moda tomó decisiones. La capacidad de adaptación permitió una recuperación sólida, aunque expuso debilidades estructurales en la logística y la producción. La pandemia fue un test de resistencia que forzó a muchas empresas a repensar sus modelos operativos y redefinir sus prioridades.

Flexibilidad y resiliencia: claves del nuevo management

El aprendizaje que deja la crisis es claro: las empresas deben operar con estructuras más ágiles y preparadas para afrontar disrupciones. La pandemia obligó a reorganizar equipos, redefinir procesos y mejorar la comunicación interna para garantizar una respuesta eficaz ante escenarios cambiantes.

Carlos Soler-Duffo, CEO de Tous, destaca la aceleración de la transformación digital como un cambio irreversible. “La digitalización, que ya era una tendencia creciente, se convirtió en una necesidad ineludible”, afirma. El ecommerce y la omnicanalidad pasaron de ser opciones estratégicas a convertirse en el núcleo del negocio.

Borja Vázquez, presidente de Scalpers, enfatiza la importancia de la comunicación dentro de los equipos directivos. “Ante una posible amenaza, todas las áreas deben estar alineadas. La solución rara vez depende de un solo equipo, sino de la suma del esfuerzo colectivo”. La gestión del talento se ha convertido en un factor diferencial, donde la cohesión y la rapidez en la toma de decisiones marcan la diferencia.

Toni Ruiz, CEO de Mango, recalca la necesidad de combinar flexibilidad con una visión estratégica a largo plazo. “El entorno sigue marcado por incertidumbres geopolíticas, climáticas e inflacionarias. Las empresas deben ser capaces de adaptarse sin perder de vista su propósito y su propuesta de valor”.

El futuro del management: anticipación y estrategia

El concepto de crisis ha evolucionado en el mundo empresarial. Hoy, la disrupción es el nuevo estándar. Para los directivos del sector moda, la clave del éxito radica en aceptar la transformación constante y desarrollar modelos de negocio más resilientes.

Jaume Miquel lo resume así: “Para tener éxito, hay que aceptar la transformación y adaptación continuada, más rápida de lo que había sido antes”. La polarización del sector se intensifica, diferenciando a las empresas que saben captar oportunidades de aquellas que no logran evolucionar al ritmo del mercado.

Carlos Soler-Duffo subraya que muchas compañías han reformulado sus estructuras organizativas. Las jerarquías rígidas han dado paso a modelos más horizontales y colaborativos, permitiendo una mayor flexibilidad en la toma de decisiones y una mejor capacidad de reacción ante imprevistos.

Antonio Puente advierte que, aunque las empresas han desarrollado una “memoria muscular” para responder ante crisis, siguen existiendo vulnerabilidades estructurales. La dependencia de proveedores globales y las tensiones geopolíticas continúan siendo riesgos que pueden comprometer la estabilidad del sector.

Para Borja Vázquez, la pandemia ha dejado una enseñanza fundamental: “El sector está más alerta ante posibles cisnes negros. Las compañías de moda han aprendido a pivotar rápido, pero la clave sigue siendo la preparación y la capacidad de anticipación”.

Cinco años después, las empresas que han sabido extraer lecciones del Covid-19 son las que hoy lideran la transformación del sector. La combinación de agilidad operativa, estrategia digital y liderazgo flexible marcará el futuro del management en un entorno cada vez más incierto y competitivo.


Fuente: Modaes





4 de marzo 2025