El 25% de las empresas españolas utilizarán la IA y Big Data en 2026. Profesionales de MINT, CEAC y Deusto Formación revelan los mitos y realidades de la Industria 4.0.
Mantener la competitividad a nivel tecnológico es uno de los grandes desafíos de las compañías en el contexto actual.
El futuro demanda nuevas habilidades y las empresas deben adaptarse a las recientes tendencias. Este fenómeno, conocido como Industria 4.0, ya empieza a tener impacto y se espera una plena transformación del panorama industrial, empresarial y tecnológico.
En concreto, según IndesIA (Asociación Española de Inteligencia Artificial), el 20% de las ofertas laborales en España ya reclaman conocimientos en datos o IA y, solo en estos dos sectores, la industria del país va a demandar más de 90.000 profesionales hasta 2025.
La integración de nuevas tecnologías dará lugar a nuevos puestos de por cubrir, ya que el ser humano sigue siendo imprescindible para muchas tareas
En este sentido, el equipo editorial del centro de formación industrial MINT, explica que “si bien el futuro laboral puede ser incierto en algunos aspectos, hay algo que podemos afirmar con claridad, y es que las competencias tecnológicas son cada vez una mayor garantía de empleo”. Prueba de ello es la incorporación que están haciendo las empresas de estos perfiles: según un Informe del ‘Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad’, el porcentaje de compañías que disponían de especialistas TIC en 2022 ya era del 17%, tendencia que continuará al alza de cumplirse las previsiones.
Por su parte, los datos de la Agenda España Digital 2026, destacan que el porcentaje de empresas que usarán big data e IA será del 25% en 2026.
En este contexto, profesionales de CEAC, MINT y Deusto Formación desmienten 5 mitos de la Industria 4.0:
• Una transformación complicada de aplicar debido a su coste. Adquirir e invertir en nuevas tecnologías puede significar un coste significativo. No obstante, la inversión puede ser gradual y se puede adaptar en función de las necesidades de cada empresa. Además, los costes van disminuyendo con el tiempo a medida que avanza la tecnología.
• No es una transformación apta para todas las empresas. Una barrera a la hora de apostar por la Industria 4.0 es la falta de conocimientos técnicos o de recursos limitados. No obstante, las empresas pueden encontrar formas de aprovechar distintos aspectos de esta industria, ya sean más grandes o pequeños, para mejorar la eficiencia y productividad.
• Conlleva un desempleo masivo. Muchos informes demuestran que la incorporación de la IA u otras tecnologías supondrán, únicamente, una sustitución de ciertas tareas. Sin embargo, la integración de nuevas tecnologías dará lugar a nuevos puestos de por cubrir, ya que el ser humano sigue siendo imprescindible para muchas tareas.
• Sólo es importante en el sector industrial. Aunque los orígenes de la Industria 4.0 tienen que ver con suplir necesidades dentro de la industria, las aplicaciones de estas tecnologías están preparadas para otros sectores, como la salud o la energía, por ejemplo.
• Demanda una transformación de infraestructura completa. Esto depende de las particularidades de cada empresa. Mientras que algunas necesitan una inversión importante en infraestructura, otras pueden integrar las soluciones de forma gradual y mediante sistemas ya existentes.
Fuente: equiposytalento.com